Con motivo del inicio del curso, desde la delegación preparamos todos los años una presentación a los estudiantes que entran en la escuela. Este año no fué mucha gente, en total eran 15, así que he pensado colgar aquí lo que básicamente queríamos transmitirles por si a alguien le interesa.



La mayor diferencia entre el instituto y la Universidad, es que ahora debes elegir lo que estudias.

En este sentido quiero explicaros una pelea conceptual que tenemos desde hace tiempo. Os habreis fijado que en los carteles de convocatoria a esta presentación, pone presentación para Alumnos de nuevo ingreso, pero sin embargo pone Delegación de Estudiantes. La diferencia para nosotros entre un alumno y un estudiante es que el segundo participa en clase, elige lo que quiere aprender, y el primero se aprende de memoria lo que dice el profesor y lo suelta en el examen. Hemos pedido en muchas ocasiones que se utilice para nosotros la palabra estudiantes. Supongo que quien halla hecho el cartel consideró que lo hemos pedido solo para los delegados, pero quiero recordar que somos representantes también del resto de los estudiantes y que cuando pedimos algo nunca es solo para los delegados.

La universidad no es sólo para venir a que te den clase, es un sistema participativo que no funciona bien si no asumimos nuestras responsabilidades.

Este modo de entender la universidad está muy relacionado con el modo de entender la democracia. Si la entiendes como un sistema en el que cada cuatro años votas una vez para elegir a un presidente, no funciona bien. Tienes que votar todos los días, protestando cuando algo no te gusta y ayudando a construir las cosas como quieres que sean.

En este momento, en esta escuela está vigente el plan 98, un plan según el que deberíamos tener un sistema global de aprendizaje y en el que la opinión de los estudiantes deja de ser una opinión para tener un 30% de votos reales. El problema es que en líneas generales no se respetan sus directrices. Hay que decir que en algún que otro grupo hay varios profesores que hacen intentos de ponerlo en marcha, y realmente hay con ellos algo parecido a lo que se pretendía con el plan, pero no es la intención dominante ya que debe resultar algo molesto para quienes siguen dando clase con los apuntes del plan anterior sentarse a hacer su programa teniendo en cuenta los de profesores de otras asignaturas y las opiniones de los estudiantes.

El plan de estudios actual es, en parte, el resultado del trabajo de muchos estudiantes y de algún que otro profesor a lo largo del tiempo. Poco a poco fueron consiguiendo que los estudiantes tengan* representación* en todos los mecanismos de decisión, y en el 98 se consiguió introducir la figura del aula de arquitectura. La filosofía que hay tras ella es la de un aprendizaje colectivo, buscando un lugar donde confluyan todas las materias de un curso para conseguir una formación integral, pero también buscando conseguir una conciencia crítica de nuestro trabajo a partir de una toma de contacto con los* problemas reales de la universidad y de toda la sociedad, tema que se trabaja en todos los ambitos de representación.

En el 2000, tras una huelga que reivindicaba el derecho de los estudiantes a tener una enseñanza que los tuviera en cuenta, se consiguió una actividad que se organizaría directamente por los estudiantes, la Semana Cultural.

Durante esta semana, fijada después de los exámenes de Febrero, los estudiantes organizamos un ciclo en el que elegimos a los conferenciantes que vendrán, y transformamos la escuela con cualquier actividad en la que halla alguién interesado en participar.

Es importante que quede claro que el derecho a organizar esta semana no es de la delegación, sino de todos los estudiantes de la Escuela.

En este momento nos encotramos en otro punto crítico. Desde Europa se están propiciando nuevos cambios que van por la linea de la elaboración común, de la participación de todos en la Universidad.

Ahora tenemos la oportunidad de dar un nuevo empujón a las materias que se enseñan para que dejen de ser materias sueltas y se consiga al fin un aprendizaje integral.

La diferencia con el 98 es que entonces el concepto de aprendizaje integral, que introducía el aula de arquitectura, fue un logro conseguido tras mucho trabajo, y ahora será la base del trabajo, por lo que podremos llegar mucho más lejos.

A quien quiera participar en este proyecto colectivo, a todo el que le interese de verdad aprender arquitectura, y no sólo coleccionar una serie de asignaturas hasta que le den un título, quiero decirle que tiene a su disposición una serie de herramientas que consiguieron personas que estuvieron aquí antes que nosotros; como son la representación en cada uno de los departamentos, lugar donde se deciden las cuestiones que se refieren directamente a ellos; la representación en los consejos de curso y las secciones de aula, donde se coordinan las actividades de cada curso; en junta de escuela, que es el órgano supremo de toma de decisiones; y por supuesto tiene a su disposición la delegación de estudiantes, para recibir información o ayuda y para formar parte de ella.

Actualmente estamos trabajando en la creación de una asociación de delegaciones de arquitectura a nivel nacional para, entre todos, poder influir en las directrices generales de los nuevos planes de estudios. La próxima reunión será a principios de Noviembre en Sevilla. Será un nuevo foro de debate a los ya existentes, y también podéis trabajar con nosotros en este tema.